miércoles, 12 de enero de 2011

Un quilombo de colores



"No todo es blanco ó negro. También hay grises".

Nunca soporté esa frase y me la dijeron muchas veces. Entiendo el concepto, entiendo que se relaciona directamente con la famosa búsqueda del equilibrio. De hecho esta última es tan popular que casi todas las conversaciones "sobre la vida" podrían terminar con uno de los interlocutores concluyendo: "es como todo... hay que encontrar el equilibrio". Disculpáme ¿De qué equilibrio me hablás? Si es todo un gran quilombo.

En el sentido común, el gris vendría a ser el ideal de perfección. Si vivís en el gris (¿es un lugar?) no vas a tener grandes problemas. Me aburre. Es obvio que si parece perfecto es un chamuyo más, legitimado por todos nosotros pero que nadie pudo aplicar jamás y si lo hizo nos aburrió a todo el resto.

Yo pienso, siguiendo la metáfora cromática, que en todo caso la vida es una gran paleta de colores en donde los colores primarios se funden y forman nuevas tonalidades y también se opacan, si se les agrega más negro, y se aclaran con más blanco. Para mí quizás hoy hay rojo, mañana verde, pasado celeste y no entiendo cómo puede ser que todo vaya cambiando a ese ritmo pero así es. ¿Te mareaste? Evidentemente, y por suerte, a veces hay etapas de estabilidad: grandes periodos de, por ejemplo, azul.

Yo, para ser sincera, tengo un quilombo de colores. Mi horizonte no es blanco, negro o gris. Ojalá. Y las personas que me rodean, ídem. En mi caso, sería más factible que me pinte la cara de color esperanza a que algún día pueda teñir todo mi mundo de gris.

Quizás todos los caminos conducen a ese supuesto ideal color y ahí haya que llegar, pero en todo caso será habiendo antes conocido todos los grupos: los cálidos, los brillantes, los fríos. Quizás ahí sí se encuentre un paraíso en el gris. Sólo quizás.

Acá alguien podría insistir, en que es una cuestión de buscar el equilibro en todos los colores. NO. No insistas, no existe un equilibrado eterno. Podría ser también que tengamos que curtirnos un poco más en el caos y ser menos maricones.

2 comentarios:

  1. Así se habla Juli! Me gustó tu conclusión.

    Emi

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  2. Gracias Emi querido, un placer que estés de visita por el blog.

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